Tras el devastador doble terremoto de magnitud 7,2 y 7,5 en la escala de Richter, que sacudió la costa venezolana, la preocupación por la estabilidad de las viviendas e infraestructuras se mantiene latente en la población. Ante el registro de múltiples réplicas, expertos en ingeniería y evaluación estructural insisten en la importancia de revisar minuciosamente las edificaciones para determinar si son aptas para ser habitadas o si requieren un desalojo inmediato.
Especialistas aclaran que no todas las fisuras representan un peligro inminente. Aquellas que son superficiales, donde únicamente se evidencia el desprendimiento de la capa de pintura o el acabado del revestimiento, no comprometen el esqueleto del inmueble. Sin embargo, existen patrones específicos en las paredes y columnas que deben encender las alarmas de las familias.
De acuerdo con los manuales de inspección postsísmica, las grietas consideradas de alto riesgo estructural se pueden identificar por las siguientes geometrías observables:
- Grietas en forma de "X" o "U": Indican que los muros de carga sufrieron una fuerte torsión y esfuerzos laterales severos durante el movimiento telúrico.
- Fisuras paralelas al piso: Las fracturas completamente horizontales comprometen la estabilidad del soporte del inmueble.
- Espesor mayor a medio centímetro: Si la abertura posee un ancho similar al grosor de un grano de arroz o un cable USB estándar, es un síntoma claro de daño profundo.
- Daños en elementos de soporte: Cualquier agrietamiento directamente ubicado en columnas, vigas o bases principales es motivo de evacuación preventiva.

Ante la detección de cualquiera de estas anomalías, se exhorta a las comunidades a abandonar las estructuras afectadas y notificar con urgencia a los cuerpos de Protección Civil o Bomberos de su localidad para una evaluación técnica formal.
Luis Miguel Flores
Con información de El Nacional
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