Una compleja interacción geológica en el subsuelo de la población de Morón fue la causa del doble evento sísmico de magnitudes 7.5 y 7.1 que sacudió la zona centro-norte del país a las 5:30 pm del pasado miércoles 24 de junio. En una entrevista exclusiva, el profesor Francisco Bongiorno explicó que el fenómeno se produjo debido a la liberación de energía en el punto exacto donde se interceptan la Falla de Boconó (con dirección Suroeste – Noreste) y la Falla de San Sebastián (con dirección Este – Oeste), cuya convergencia de fallas activó ambos movimientos con una diferencia de apenas 40 segundos.
Al evaluar qué debemos esperar de aquí en adelante, el especialista indicó durante la entrevista: "Lo normal que ocurre un evento sísmico de magnitud importante, como el ocurrido, es que se origen en la misma zona geográfica o aledañas del epicentro de los sismos 7.5 y 7.1, sismos de menor magnitud que pueden oscilar entre 2 hasta 4 de magnitud".

Bongiorno señaló que "esta actividad de sismos menores se llama ‘enjambre sísmico’ y el tiempo de duración puede ser horas, días, semanas hasta meses". Para contextualizar el fenómeno y transmitir tranquilidad a la ciudadanía, el académico citó como ejemplo la actividad registrada el año pasado en el occidente del país: "Ejemplo de esta actividad, la tuvimos el año pasado en Septiembre en Mene Grande, donde después de ocurrir sismos de gran magnitud aún siguen presentando sismos con muy poca intensidad".
Finalmente, el experto enfatizó que "este comportamiento es normal y seguirá por un tiempo hasta que geológicamente la zona se estabilice". Ante este panorama, se reitera el llamado a la población a mantener la calma, entendiendo que la presencia de estos temblores de baja intensidad forma parte del proceso natural de estabilización tectónica, por lo que se recomienda seguir exclusivamente las indicaciones de los organismos oficiales de gestión de riesgos.
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