Bajo una hermosa lluvia sobre Maracaibo fuimos a retratar el semblante de dos grandes ausentes en el Bulevar de 5 e´ julio: Joyería Cupello y Dorsay.
De la Cupello abundan los recuerdos. ¡Cuàntos anillos de bodas se compraron allí?, relojes, pulseras, delicadas prensas para un status social que hoy llaman de alta gama.
Por otro, Tiendas Dorsay, parece dejar escuchar el murmullo de los ayer más glorioso y memorable. Dorsay vestía a los gerentes y hombres con cargos destacados. En los 80´ y 90´ una traje clásico en azul y otro de tres botones, estaban en los guarda ropa de los caballeros.
Los más enamorados de esa prenda eran los jefes de la Policía Técnica Judicial, donde había momentos que parecía el uniforme tanta elegancia.
Cupello apellido bordado en oro
La periodista, Annel Mejías, ha dejado en el portal "La peste loca" una joya de reportaje-entrevista sobre la Joyería Cupello que aquí nos complacemos en compartir algunos extractos.
“En un ranchito de la plaza Baralt, en el año 1901, un joven italiano, de quince años, fundó una joyería y relojería. Así comenzó la historia de Salvatore Cupello en Venezuela, quien no imaginó nunca que su negocio se convertiría, con el paso de los años, en el más antiguo de su ramo en el país. Ahora ya son cuatro las generaciones de Cupello que han llegado a instalarse en la región”.
“Los inmigrantes salen de su país para mejorar su vida. Ese fue el caso de mi padre”, le dijo a Annel, Myrian Cupello, la hija menor de don Salvatore, quien fue la primera Miss Venezuela en el año 1949, y quien le relató, la historia de su padre, uno de tantos miles de hombres y mujeres que abandonaron sus tierras para labrarse un destino.
Salvatore llegó solo, con una bolsa de joyas que otro italiano le entregó en su patria antes de partir, para un pariente que luego no consiguió en la ciudad, su ropa y una recomendación para trabajar en la sastrería.
“Se compró un burro, que llamó Gastone, y de lunes a sábado laboraba en la firma y los domingos iba de casa en casa en el burro vendiendo joyas”, dijo Myrian, para describir el inicio de un próspero hombre de negocios que dejó como legado dos joyerías en Maracaibo y una distribuidora de relojes en Caracas.
La pela
Los venezolanos han dado en llamar la crisis en Venezuela como "La pela", los emigrados, el problema eléctrico al cual se añadió la cuarentena mundial, despoblaron y llevaron al cierre miles de establecimientos.
Hoy El Bulevar de 5 e´ julio asoma un despertar, un renacer, sin embargo, Joyería Cupello y Dorsay siguen siendo dos gigantes caídos.
JC










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