Familiares de presos políticos venezolanos instalaron un campamento pacífico en el sector de Valle Arriba, en las inmediaciones de la Embajada de Estados Unidos en Caracas, con el objetivo de exigir la liberación de sus allegados y solicitar la mediación de la comunidad internacional.
La manifestación se produce tras acumularse más de 150 días de vigilia continua por parte de las familias, quienes denuncian la ausencia de respuestas concretas por parte de las autoridades locales. Mayra Morales, hermana de Ricardo Fonseca —detenido en el centro de reclusión Fuerte Guaicaipuro—, señaló que los compromisos públicos emitidos en los últimos meses por la administración de Delcy Rodríguez no se han materializado en excarcelaciones significativas.
Los manifestantes buscan establecer un canal de comunicación directo con el encargado de negocios de Estados Unidos, John Barrett, para abordar el estancamiento en las liberaciones y la opacidad en el manejo de los casos, como ocurrió recientemente con la excarcelación de cinco militares en el centro penitenciario El Rodeo I.
Según el periodista Johan Álvarez, funcionarios de la embajada se comprometieron a conversar con los familiares, pero pidieron paciencia para, «eventualmente», recibirlos poco a poco.
