Ir al contenido principal

Noticia al Dia

Vivir para contarlo, llorar para aceptarlo: Un testimonio que parte el alma

Entre las miradas perdidas y el polvo que aún flota sobre las zonas del desastre tras el terremoto del pasado 24 de junio, los testimonios de los sobrevivientes desgarran el alma de quienes intentan documentar la tragedia. En medio de los operativos de rescate, el relato de un joven padre de familia refleja la devastadora realidad de quienes, en cuestión de segundos, lo perdieron todo.

El hombre, particularmente afectado y con heridas leves visibles en el cuerpo, relató con voz entrecortada el momento en que el sismo surgió a su hogar: “No, nada… me caí cuando traté de salir del edificio” , explicó de manera pausada, intentando contener la conmoción inicial.

Sin embargo, el verdadero drama humano salió a la luz cuando se le interrogó por el desfile de sus seres queridos.

Sí, mi familia quedó allá. Mi esposa y mis dos hijos… Esperaré la celeridad con la maquinaria para mover eso— respondió con una entereza que quebraba el ambiente, dejando ver la sombra de una dolorosa e inevitable resignación. —Nada… aquí no hay más nada que recuperar

¿Y tu familia quedó dentro?— preguntó el reportero en el sitio.

Un dolor inexplicable

Al ser consultado sobre las edades de sus pequeños y su pareja, el joven no pudo contener más el llanto. Entre lágrimas que intentaba secar rápidamente con sus manos cubiertas de polvo, logró articular: “Cinco, nueve… y mi esposa” .

La familia se encontró en el primer piso de la estructura en el momento del desplome generalizado. Ante la dolorosa pregunta de si había logrado escuchar algún grito o señal de vida entre las ruinas del bloque habitacional, el padre respondió visiblemente afectado: "No, no, no. El apartamento estaba hacia el otro lado del edificio y cayó ayer… No se puede pasar mucho por ahí" , concluyó, fijando la mirada hacia el perímetro acordonado donde las brigadas intentan abrirse paso.

Este testimonio personifica el clamor desesperado de cientos de ciudadanos en las zonas afectadas que ya no buscan un milagro, sino la oportunidad de dar un cierre digno a sus seres queridos. Aunque los trabajos manuales de los voluntarios han logrado salvar vidas en las capas superficiales, la llegada y el despliegue de la maquinaria pesada para la remoción de grandes placas de concreto es, en este momento, la petición más urgente y dolorosa en los sectores residenciales colapsados.

Noticia Al Día

Video: rafanoticiasvzla

Y no olvides visitar...