En una noche marcada por el frío extremo y la lluvia en el Molineux Stadium, el Arsenal dejó escapar dos puntos vitales tras empatar 2-2 ante el Wolverhampton en un encuentro adelantado de la jornada 31.
Un gol en propia puerta en el minuto 94 impidió que los dirigidos por Mikel Arteta consolidaran su ventaja en la cima de la tabla, dejando la puerta abierta a la presión del Manchester City.
El encuentro comenzó de cara para los ‘gunners’. Apenas a los cinco minutos, Bukayo Saka puso el 0-1, celebrando así su reciente renovación de contrato con el club hasta 2031. El tanto cortó una racha de casi tres meses sin marcar para el extremo inglés y parecía encarrilar una noche tranquila ante un Wolves que se encuentra en los puestos más bajos de la clasificación.
En la segunda mitad, el defensor ecuatoriano Piero Hincapié aumentó la ventaja para los visitantes con el 0-2. Sin embargo, con media hora por delante, el líder se acomodó en exceso ante un rival que, pese a su delicada situación en la tabla, no dejó de competir.
La reacción local comenzó con un tanto de Hugo Bueno, quien recortó distancias para poner el 1-2. A partir de ese momento, el Arsenal perdió el control del juego y dejó de generar peligro, permitiendo que el Wolverhampton creciera en intensidad bajo las difíciles condiciones climáticas. Cuando parecía que los tres puntos viajarían a Londres, el drama llegó en el tiempo de descuento.
Un remate de Tom Edozie terminó desviándose en Riccardo Calafiori, a quien finalmente se le adjudicó el gol en propia puerta para el 2-2 definitivo en el minuto 94.
Con este resultado, el Arsenal alcanza los 58 puntos, manteniendo una distancia de cinco unidades sobre el Manchester City. No obstante, el City tendrá la oportunidad de recortar distancias en su duelo adelantado, previo a la final de la Copa de la Liga que ambos equipos disputarán el próximo 22 de marzo en Wembley.
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