Australia concedió asilo a cinco futbolistas de la selección femenina de Irán tras su participación en la Copa de Asia 2026, en medio del temor de que pudieran enfrentar represalias al regresar a su país. Las jugadoras permanecían en territorio australiano desde el torneo y solicitaron protección luego de que una parte del equipo fuera criticada por no cantar el himno nacional en su debut, un gesto que medios estatales iraníes calificaron de “traición”.
El Gobierno australiano confirmó que otorgó visados humanitarios a cinco de las 25 convocadas, decisión anunciada después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instara públicamente a Canberra a ofrecerles asilo y asegurara que Washington estaría dispuesto a recibirlas si Australia no lo hacía.
El primer ministro australiano, Anthony Albanese, sostuvo una conversación telefónica con Trump para informarle que las jugadoras que solicitaron ayuda ya habían sido trasladadas a un lugar seguro con apoyo de la Policía Federal. Albanese también señaló que el Gobierno mantiene abierta la posibilidad de brindar asistencia a otras integrantes del equipo que decidan no regresar a Irán.
Según la cadena pública ABC, al menos dos futbolistas adicionales habrían manifestado su intención de pedir asilo, aunque por ahora las autoridades solo han confirmado la aprobación de cinco visados. El ministro del Interior, Tony Burke, indicó desde el aeropuerto de Sídney que más jugadoras han expresado su deseo de permanecer en Australia.
Las deportistas viajaron a Australia antes del inicio del conflicto en Medio Oriente y quedaron en el centro de la polémica tras su gesto durante el himno. Aunque sí lo entonaron en los partidos posteriores, la presión mediática y política en Irán aumentó tras su eliminación del torneo el domingo.
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