El camarero venezolano Gleyber Torres ha iniciado los entrenamientos primaverales de los Tigres de Detroit con un doble propósito: recuperar su mejor forma física y guiar a la nueva generación de prospectos de la organización. El caraqueño ha estrechado vínculos especialmente con Kevin McGonigle y Max Clark, los dos talentos más cotizados del sistema de ligas menores del equipo.
A pesar de querer evitar la etiqueta de "veterano", Torres ha sido pieza clave en la integración de los jóvenes al campamento de Grandes Ligas. "Les digo: ‘Lo que necesiten, solo díganmelo’. La mejor manera de aportar es hacer que se sientan cómodos y parte del equipo, sin importar que vengan de las menores", declaró el segunda base a MLB.com.
Esa química ya se ha trasladado al terreno de juego. El pasado sábado, Torres y McGonigle exhibieron su coordinación defensiva al completar una doble matanza "4-6-3″ que permitió al abridor venezolano Keider Montero sortear una entrada complicada. Para McGonigle, trabajar junto a Torres y Javier Báez ha sido una experiencia de aprendizaje fundamental en su desarrollo profesional.
En el plano contractual, Torres explicó los motivos que lo llevaron a aceptar la oferta calificada de los Tigres en noviembre pasado, un acuerdo por un año y 22.02 millones de dólares. "Fue una decisión fácil regresar aquí. Me sentí en casa desde el primer día y sé que esta organización realmente quiere competir", afirmó el infielder.
El venezolano reconoció que su rendimiento en la segunda mitad de la temporada 2025 se vio mermado por molestias físicas, por lo que encara este 2026 como una oportunidad de reivindicación personal. "Es otro año para demostrar quién soy, mejorar y ayudar al equipo", concluyó Torres, quien buscará ser el ancla de una ofensiva de Detroit que aspira a dar el salto definitivo en la División Central de la Liga Americana.
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