El presidente del FC Barcelona, Joan Laporta, no ocultó su indignación este miércoles tras la eliminación del conjunto azulgrana en los cuartos de final de la Liga de Campeones a manos del Atlético de Madrid.
A su llegada al Real Club Tenis de Barcelona-1899, el mandatario calificó de «vergüenza» y de «intolerable» la actuación del colegiado francés Clément Turpin y el desempeño del VAR durante el encuentro de vuelta. Visiblemente enfadado, Laporta aseguró que las decisiones arbitrales perjudicaron gravemente los intereses del club.
El directivo, que asumirá oficialmente el cargo el próximo 1 de julio, desglosó las jugadas que, a su juicio, dinamitaron las opciones del equipo: desde la expulsión de Eric García —en la que sostiene que Koundé llegaba al corte— hasta un gol anulado a Ferran Torres y un penalti no señalado sobre Dani Olmo.
Especial énfasis puso en una acción sobre Fermín, quien terminó con el labio partido. «Le tuvieron que suturar y ni siquiera se señaló falta. Es inadmisible», subrayó Laporta, quien además tildó de «sinvergüenzas» a quienes sostienen que el estamento arbitral favorece históricamente al club catalán.
Ante este escenario, el presidente confirmó que el club, a través del mandatario en funciones Rafael Yuste, elevará una nueva queja formal ante la Uefa. Esta decisión se produce después de que un primer recurso fuera desestimado por el organismo europeo bajo el criterio de «inadmisible».
Pese al amargo sabor de boca en la competición continental, Laporta instó a la plantilla y a la afición a centrarse en el torneo doméstico. Con una ventaja de nueve puntos sobre el Real Madrid, el presidente electo destacó el crecimiento del equipo y la importancia de revalidar el título:
«Si conseguimos ganar esta Liga, sería una competición muy trabajada; sumar dos consecutivas sería un gran logro», concluyó antes de participar en un almuerzo oficial en el marco del Barcelona Open Banc Sabadell.
Noticia al Día