El capitán de la selección argentina, Lionel Messi, aterrizó este martes en su país natal procedente de Estados Unidos tras la finalización del Mundial 2026. La estrella albiceleste arribó en un vuelo privado que lo trasladó directamente a la ciudad de Rosario, donde optó por no tener contacto con los aficionados que aguardaban su llegada durante la madrugada.
El astro tocó tierra alrededor de las 6:30 hora local (9:30 GMT) en el Aeropuerto Internacional de Rosario y se desplazó de inmediato en un vehículo con cristales oscuros hacia la localidad de Fisherton, donde su familia posee una residencia en un barrio exclusivo. De acuerdo con medios locales, el atacante de 39 años permanecerá en el lugar durante los próximos días para disfrutar de un periodo de vacaciones antes de reincorporarse a las prácticas del Inter Miami en la Major League Soccer.
A diferencia del resto de la delegación argentina, que regresó el lunes por la tarde a Buenos Aires y fue recibida por una multitud en las inmediaciones del aeropuerto de Ezeiza, Messi prefirió viajar de manera independiente tras el cierre del torneo.
El dolor por la caída en la final frente a España (1-0) en la prórroga disputada en el MetLife Stadium de Nueva Jersey aún se mantiene fresco. «El dolor es muy grande y va a costar que cierre esta herida», manifestó el delantero a través de sus redes sociales, aunque instó a valorar el camino recorrido: «Hay que quedarse con todo lo bueno, con los partidos que dimos vuelta dejando todo y que quedarán para siempre en la memoria».
Con su sexta participación mundialista concluida, el futuro de Messi en el conjunto nacional permanece como una incógnita. Aunque se da por terminada su etapa en la máxima cita del fútbol internacional, la selección albiceleste tiene programadas dos fechas de amistosos en lo que resta de 2026, compromisos en los que el rosarino podría definir el cierre definitivo de su ciclo con la camiseta nacional.
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