Una diminuta prenda de dos piezas acaba de causar un verdadero terremoto cultural y promete cambiar la historia de la moda para siempre: el nacimiento del bikini.
El ingeniero automotriz francés Louis Réard presentó este revolucionario diseño inspirado en el Atolón de Bikini. Este es el lugar del océano Pacífico donde Estados Unidos realiza sus pruebas nucleares. Réard eligió el nombre porque sabía que su invento tendría un impacto "atómico" en la sociedad.
El escándalo de las pasarelas
El diseño es tan audaz que las modelos profesionales se negaron rotundamente a lucirlo. Réard tuvo que contratar a Micheline Bernardini, una bailarina exótica del Casino de París. Ella pasó a la historia como la primera mujer en vestir un bikini en público.
Para demostrar la ligereza de la prenda, el diseñador lanzó una campaña muy ingeniosa. El bikini original se promocionó mostrando que cabía perfectamente dentro de una caja de fósforos.
La regla de oro y la censura
Réard impuso una estricta regla de oro para definir su invento. Un traje de baño de dos piezas no es un verdadero bikini si no deja el ombligo completamente al descubierto.
El impacto internacional no se hizo esperar. La prenda ya enfrenta prohibiciones en las playas de Italia, España y Portugal, mientras que sectores religiosos la califican de escandalosa. Sin embargo, los expertos en moda aseguran que este diseño llegó para quedarse.
