Lo que comenzó como una muestra de apoyo el pasado viernes 3 de abril, terminó por sumir al fútbol peruano en una crisis institucional y legal. Tras la avalancha en la tribuna sur del Estadio Alejandro Villanueva que dejó un fallecido y más de 40 heridos, la situación del club Alianza Lima se ha complicado drásticamente en los despachos municipales y judiciales.
Tras el incidente, la Municipalidad de La Victoria emitió un comunicado oficial confirmando que el club no contaba con las autorizaciones pertinentes para realizar un evento de tal magnitud en sus instalaciones. Como consecuencia inmediata, las autoridades ediles procedieron a la clausura temporal del recinto, señalando el incumplimiento de las normas de seguridad y la falta de permisos para la reunión de la hinchada.
Paralelamente, el Ministerio Público tomó control de la escena. La Fiscalía ha iniciado una investigación de oficio, solicitando formalmente el acceso total a las cámaras de seguridad del estadio. El objetivo es reconstruir la secuencia exacta de la avalancha y determinar las responsabilidades penales detrás del caos que terminó con la vida de un hincha blanquiazul.
Ante el cierre de su casa y la inminencia de próximos compromisos deportivos, la institución íntima ha pasado a la ofensiva legal. Según informó RPP Noticias este último domingo, el club presentará una medida cautelar dirigida tanto a la Municipalidad de La Victoria como al Ministerio Público. Con este recurso, Alianza Lima busca que se levante la sanción de forma provisional, permitiendo la reapertura del predio mientras las investigaciones siguen su curso.
Por ahora, el estadio Alejandro Villanueva permanece bajo precintos de clausura, a la espera de que el Poder Judicial evalúe si el club puede garantizar la seguridad necesaria para volver a abrir sus puertas.
Noticia al Día