La situación en Irán continúa escalando tras catorce días de movilizaciones consecutivas. Según los últimos datos recopilados por la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (HRANA), la cifra de muertos confirmada ascendió a 538 personas, en un contexto de creciente agitación social y condena internacional.
El informe de HRANA detalla que, entre las víctimas fatales, se encuentran 490 manifestantes y 48 miembros de las fuerzas de seguridad. Además, se estima que al menos 10,600 personas fueron arrestadas desde el inicio de las protestas.
El movimiento, que comenzó a finales de diciembre en respuesta a la inflación y la devaluación del rial, se ha extendido ya a 574 puntos en 185 ciudades, abarcando las 31 provincias del país.
A pesar de los intentos de las fuerzas de seguridad por dispersar a las multitudes mediante el uso de gases lacrimógenos y presuntamente, munición real, el sábado se registraron manifestaciones masivas en puntos estratégicos como la Plaza Punak en Teherán y la ciudad de Mashhad.
Respuesta gubernamental y apagón informativo
El gobierno iraní, encabezado por el líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei, calificó los disturbios como acciones de "alborotadores" patrocinados por potencias extranjeras. Por su parte, el presidente Masoud Pezeshkian reconoció la legitimidad de las quejas económicas, asegurando que su administración está decidida a resolver la crisis financiera, aunque simultáneamente culpó a "terroristas" extranjeros por incitar la violencia.
En un esfuerzo por controlar la narrativa y la organización de los manifestantes, las autoridades han implementado cortes generalizados de internet. El grupo de monitoreo NetBlocks confirmó que el apagón digital en el país ya ha superado las 60 horas consecutivas.
Noticia Al Dia / Con información de ABC